Desde hace años intento convencer a las personas que maquillo, que una de las mejores inversiones que pueden hacer es “comprar una brocha para el maquillaje” (foundation brush para los tiquismiquis).

Vais a gastar muy poco producto y además, la aplicación queda como transparente en la piel, es decir, se funde mucho mejor el maquillaje.
Si aplicáis el maquillaje con esponja, conseguiréis mayor cobertura pero también arrastraréis el maquillaje con lo cual necesitaréis más cantidad. Además, es menos higiénico si tenemos en cuenta que no somos muy dados a lavar las esponjas con frecuencia y no os podéis imaginar la de bacterias que acumula.
En SKII (una firma de alta cosmética japonesa en la que analizan la piel con una máquina que es la “caña”) le hicieron un estudio de piel a una señora que siempre usaba la misma esponja, por lo visto, y tenía hasta micro-grusanos en la piel…. BRUTAL!!! Así que tuvo que tirar todo lo que tenía para empezar de nuevo a cuidarse la piel. Así que… o sois muy limpios con las esponjas o, mejor… aplicar el maquillaje con brocha o dedos.
De todas formas, si no me hacéis caso y queréis seguir usando la esponja, mejor os recomiendo las de forma triangular y nunca arrastréis el maquillaje, sino que tenéis que “pulsar o presionar” el maquillaje sobre la piel, como a toquecitos (es lo que se llama en maquillaje – batir el maquillaje”.
Otra opción es aplicar el maquillaje con los dedos. No está mal para una aplicación rápida o para cuando queremos retocar el maquillaje o aplicarlo, por ejemplo, sólo en las mejillas o en la nariz… pero queda muy poco cubriente. Es la forma en que más ligera queda la aplicación aunque también tendemos a arrastrar el maquillaje, con lo cual gastamos más producto, puesto que el dedo también absorbe parte del producto y hay que poner más de la cuenta.
Así que, si os fiáis de mí, aplicaos el maquillaje con una brocha específica para esto. La Foundation Brush vale tanto para maquillaje fluido, como compacto, crema con color, hidratantes e incluso mascarillas para la piel, puesto que deja una fina capa perfecta de producto sobre la piel y no hace “cortes” con el cuello ni mucho menos ni deja el maquillaje repartido a líneas (esto sólo si se trata de una brocha realmente buena… huid de las brochas “baratas” pues al final os saldrán caras). Que la brocha, eso sí, sea siempre plana y de pelo sintético o natural tratado…nunca lo apliquéis con una brocha de pelo natural… u os cargaréis el pelo!!!.
Como siempre termino barriendo para casa… os recomiendo la Foundation Brush de Bobbi Brown… de todas las que he probado… son las mejores aunque son caras (35 €), pero pensad que si tenéis buenas brochas… las tendréis for ever and ever!!!. Así que, no lo veáis como un gasto, sino como una inversión. Después… os recomiendo las de MAC, Armani y Benefit, por este orden.
CÓMO APLICAR EL MAQUILLAJE CON UNA BROCHA
Normalmente, la brocha de maquillaje suele tener la parte de la punta más clarita y la parte final más oscura.

Vais a gastar muy poco producto y además, la aplicación queda como transparente en la piel, es decir, se funde mucho mejor el maquillaje.
Si aplicáis el maquillaje con esponja, conseguiréis mayor cobertura pero también arrastraréis el maquillaje con lo cual necesitaréis más cantidad. Además, es menos higiénico si tenemos en cuenta que no somos muy dados a lavar las esponjas con frecuencia y no os podéis imaginar la de bacterias que acumula.
En SKII (una firma de alta cosmética japonesa en la que analizan la piel con una máquina que es la “caña”) le hicieron un estudio de piel a una señora que siempre usaba la misma esponja, por lo visto, y tenía hasta micro-grusanos en la piel…. BRUTAL!!! Así que tuvo que tirar todo lo que tenía para empezar de nuevo a cuidarse la piel. Así que… o sois muy limpios con las esponjas o, mejor… aplicar el maquillaje con brocha o dedos.
De todas formas, si no me hacéis caso y queréis seguir usando la esponja, mejor os recomiendo las de forma triangular y nunca arrastréis el maquillaje, sino que tenéis que “pulsar o presionar” el maquillaje sobre la piel, como a toquecitos (es lo que se llama en maquillaje – batir el maquillaje”.
Otra opción es aplicar el maquillaje con los dedos. No está mal para una aplicación rápida o para cuando queremos retocar el maquillaje o aplicarlo, por ejemplo, sólo en las mejillas o en la nariz… pero queda muy poco cubriente. Es la forma en que más ligera queda la aplicación aunque también tendemos a arrastrar el maquillaje, con lo cual gastamos más producto, puesto que el dedo también absorbe parte del producto y hay que poner más de la cuenta.
Así que, si os fiáis de mí, aplicaos el maquillaje con una brocha específica para esto. La Foundation Brush vale tanto para maquillaje fluido, como compacto, crema con color, hidratantes e incluso mascarillas para la piel, puesto que deja una fina capa perfecta de producto sobre la piel y no hace “cortes” con el cuello ni mucho menos ni deja el maquillaje repartido a líneas (esto sólo si se trata de una brocha realmente buena… huid de las brochas “baratas” pues al final os saldrán caras). Que la brocha, eso sí, sea siempre plana y de pelo sintético o natural tratado…nunca lo apliquéis con una brocha de pelo natural… u os cargaréis el pelo!!!.
Como siempre termino barriendo para casa… os recomiendo la Foundation Brush de Bobbi Brown… de todas las que he probado… son las mejores aunque son caras (35 €), pero pensad que si tenéis buenas brochas… las tendréis for ever and ever!!!. Así que, no lo veáis como un gasto, sino como una inversión. Después… os recomiendo las de MAC, Armani y Benefit, por este orden.
CÓMO APLICAR EL MAQUILLAJE CON UNA BROCHA
Normalmente, la brocha de maquillaje suele tener la parte de la punta más clarita y la parte final más oscura.
1º Cogemos el maquillaje (poca cantidad. Gracias a la brocha no hace falta coger mucho producto puesto que cunde muchísimo) con la parte más clara de nuestra brocha y lo comenzamos a aplicar en la zona central del rostro (mejillas, nariz y bigotillo), de forma vertical (en movimientos de arriba abajo) o diagonal, nunca en horizontal (excepto la frente que sí será de lado a lado en horizontal)… y JAMÁS… con un movimiento de ”ida y vuelta” puesto que así lo único que hacemos es quitar y poner producto, quitar y poner… Así que… sólo hay que hacerlo en un sentido…”o ida o vuelta”.
2º Y luego vamos repartiendo el maquillaje por el resto de la cara (no hace falta llegar hasta la línea del pelo y tampoco hay que maquillar el cuello si hemos elegido el tono correcto de maquillaje). Lo suyo es poner maquillaje donde realmente nos hace falta… NO gastar por gastar!!.
3º Por último, para limpiar nuestra brocha, una vez cada dos meses o según como veáis la brocha… con un poquito de fairy o similar queda como nueva, puesto que al ser pelo sintético y ser usada para aplicar el maquillaje (que tiene textura más grasa) queda perfecta. Entre aplicación y aplicación de maquillaje, es decir, a diario, podéis pasar simplemente un tissue para retirar el exceso de maquillaje.
NOTA: Para limpiar las brochas de pelo natural (para sombras, colorete, polvos, etc…) es mejor limpiarlas con agua templada y champú para el pelo y mascarilla o suavizante si tenéis… os quedarán como nuevas!!!. Basta con dejarlas secar tumbadas, en horizontal, nunca de pie, puesto que la humedad entrará en el interior de la brocha al secarse y se irá despegando el pegamento poco a poco…con lo cual los pelillos irá cayendo.
TRUQUITO: Para coger la cantidad exacta de maquillaje, lo suyo es depositar un poco en nuestra mano (que usaremos de paleta de pintor, jijiji) y con la punta más clara de la brocha cogemos un poquito y acto seguido maquillamos nuestra mano… antes que nuestra cara, para quitar el exceso de producto y que nos quede totalmente plana la brocha, sin maquillaje en relieve, sino fundido ya en la brocha… por las dos caras de la brocha y así podemos usarla más rato sin recargar maquillaje.